La maltodextrina es un aditivo muy usado en la elaboración de cerveza casera y artesanal, especialmente cuando se busca modificar cuerpo y sensación en boca sin afectar demasiado el perfil de sabor ni el grado alcohólico.
Es un carbohidrato complejo derivado del almidón (generalmente de maíz).
Está compuesto por cadenas cortas de glucosa.
La levadura cervecera no puede fermentar la mayor parte de la maltodextrina, por lo que permanece en la cerveza.
Aumentar el cuerpo y la sensación en boca
Se usa en cervezas ligeras o con fermentaciones muy atenuadas para que no queden "aguadas".
Da una textura más cremosa y un acabado más redondo.
Mejorar la espuma y la retención de corona
Contribuye a una espuma más persistente y estable.
Dulzor ligero (no tanto como lactosa)
Aporta un dulzor muy suave, pero no llega a ser azucarado.
Estabilizar la cerveza
Puede ayudar a balancear cervezas con mucho lúpulo o alcohol.
Generalmente entre 50 a 150 g por cada 20 litros de cerveza.
Se agrega en la cocción (últimos 10-15 minutos) para asegurar su disolución y sanitización.
Cervezas bajas en cuerpo (como Light Lager o Blonde Ale) para dar más sensación en boca.
Cervezas con mucha atenuación (como Brut IPA o Saison) que quedan muy secas.
Cervezas sin alcohol o de bajo ABV, para compensar la falta de cuerpo.